El aumento a las gasolinas le pega al medio ambiente

El gobierno federal está sacrificando la calidad del aire que respiran los mexicanos por mantener su estrategia económica de subir mensualmente el precio de las gasolinas y el diesel.


Recientes estudios en materia económica y de medio ambiente concluyen que la medida de incrementar paulatinamente el precio de los combustibles, con el propósito de eliminar los subsidios a este sector, está generando cambios importantes en los patrones de consumo de los mexicanos.


Los automovilistas -al cuidar su bolsillo- compran gasolina Magna que es más barata, pero más contaminante, incluso en detrimento del funcionamiento óptimo de su vehículo,


En ese nuevo comportamiento de consumo, la gasolina Premium, la cual es menos dañina para el ambiente, pero más costosa, se convierte en un artículo inalcanzable para la mayoría de la población.


La concentración de azufre en la gasolina Magna es superior a la Premium, sin embargo, los incrementos de las precios han generado un cambio de conducta en el consumidor, el cual está optando por comprar la gasolina más barata y más contaminante.


"(...) El deslizamiento de los precios de las gasolinas está generando un impacto ambiental adverso, porque la población está optando por sustituir el consumo de la gasolina menos contaminante por la que más daño le hace a la calidad del aire”, sostiene el documento “Análisis de los precios y de los subsidios a las gasolinas y el diesel en México, 2007-2010", elaborado en la Cámara de Diputados.


Estas conclusiones también son avaladas por la especialista Sandra Guzmán Luna, Directora del Programa Aire y Energía del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), que coincide en que las acciones del gobierno federal en materia de subsidio a las gasolinas y al diesel no están siendo benéficas con el medio ambiente.


Y va más allá en la denuncia ambiental: advierte que no se han cumplido los acuerdos gubernamentales acordados en 2006, respecto reducir el contenido de azufre en las gasolinas Magna y Premium, con el objetivo de mejorar la eficiencia y eficacia de los convertidores catalíticos, a fin de que ayuden a bajar las emisiones de contaminantes: el óxido de nitrógeno y el monóxido de carbono.


Para hacer estas aseveraciones, la ambientalista hace referencia a la Norma Oficial Mexicana NOM-086-SEMARNAT-SENER-SCFI-2005,Especificaciones de los Combustibles Fósiles para la Protección Ambiental”,publicada en el Diario Oficial de la federación, el 30 de enero del 2006.


Esta norma, continúa Guzmán Luna, establece que Petróleos Mexicanos (PEMEX) iniciaría desde el 2006 el proceso de reconversión en la calidad de los combustibles, para que en 2009 tuviera la obligatoriedad de ofrecer al consumidor gasolinas y diesel menos dañino para el aire que se respira en el país.


"PEMEX está incumplimiento. La norma establece que debería de haber combustibles limpios en 2009. Lo que tenemos hoy es una distribución en la principales zonas metropolitanas, lo cual es positivo en algún sentido, pero no del todo ya si tienes un automóvil que circula con combustible limpio y quieres ir a otro lugar del país y no hay de ese tipo, entonces tu auto se deteriora", denuncia.


Para la especialista, esta problemática va de la mano con otra situación particular: la intensa circulación en el país de flotas de carros viejos, que por su tecnología consumen más combustible contaminante.


En ese sentido, al ser un país receptor de los carros viejos de Estados Unidos se provoca un deterioro importante tanto en la calidad del aire que se respira y propicia una fuerte demanda de la gasolina Magna y no de la Premium.


Según las estadísticas del estudio "Análisis de los precios y de los subsidios a las gasolinas y el diesel en México, 2007-2010", una persona pudo gastar lo siguiente:


- Un automóvil en 2007 podía adquirir 40 litros de gasolina Premium en 332.40 pesos, al final de 2010 esos mismos litros le costaron 404 pesos.


- En el caso de la Magna, durante el mismo lapso, el costo pasó de 270.40 a 350.40 pesos.


Esta tendencia, según estimaciones de la Secretaría de Hacienda, continuará en 2011. El sábado 12 de febrero de 2011 entró en vigor el segundo aumento del precio de los combustibles:


-El litro de Magna subió ocho centavos y pasó de 8.84 a 8.92 pesos


.La Premium se fijó en 10.18 pesos, cuatro centavos más respecto a su valor en enero.


-El litro de Diesel se vende a 9.28 pesos, registrando un incremento de ocho centavos.


Bajo esta óptica, Sandra Guzmán Luna propone un programa a favor del medio ambiente que aborde de manera integral esta problemática: Por un lado, exige que PEMEX cumpla con el compromiso de mejorar la calidad de los combustibles.


Por otro lado, propone cambiar la lógica de la oferta y la demanda de los combustibles, abaratando la gasolina Premium, ya que desde su perspectiva no hay razones para seguir subsidiando gasolinas con mayores partículas contaminantes.


"La lógica (del gobierno) de México es: en lugar de promover e incentivar lo que es más amigable con el medio ambiente, subsidia lo que es más dañino para el ambiente.


La gente no escoge la Premium por mala, aún cuando mucha gente sabe de sus beneficios ambientales; compra la otra por una cuestión de economía.  Que no nos digas que la producción de Premium es más cara, porque eso no es cierto. El problema es una cuestión de percepción y eso debe cambiará", reitera.


Cabe hacer hincapié que la decisión del gobierno federal de aplicar "desplazamientos" mensuales de los precios de los combustibles obedece a la intención de acabar con los subsidios que a estos productos, a fin de adecuar los requerimientos del mercado internacional, especialmente el de Estados Unidos.

Fuente: Elaborado por la Subdirección de Economía de los Servicios de Investigación y Análisis, adscrito al Centro de Documentación, Información y Análisis de la Cámara de Diputados con información de PEMEX.
Creador de servicioryr.com, Ricardo Aceves P.